Hem après a no ser neutrals en temps de crisi, perquè la neutralitat sempre ajuda l'agressor, no a la víctima. Hem après que el silenci no és mai la resposta. Hem après que l'oposat a l'amor no és l'odi, sinó la indiferència. I què és la Memòria sinó la resposta a la i contra la indiferència ?" Eli Wiesel, supervivent d'Auschwitz
“Seremos la generación que
termine con el apoyo de nuestra comunidad a la ocupación”. Así se
anuncia en la página web de IfNotNow, una organización que trata de unir
a los judíos norteamericanas críticos con las políticas del gobierno
israelí.
La noche del pasado 20 de mayo, soldados israelíes destruyeron el Campo de la Libertad Summud,
en las colinas del sur de Hebrón, erigido por cerca de 300 activistas
palestinos, israelíes y judíos norteamericanos unos días antes. Se
trataba de una acción simbólica para denunciar la ocupación de los
territorios palestinos, donde hasta 1998 se encontraba Sarura, un
antiguo pueblo palestino despoblado tras varios años de acoso por parte
de los colonos y soldados israelíes. Durante el desalojo del campamento
los soldados agredieron a varios activistas, pero no hubo detenciones.
Desde la cuenta de Twitter de la organización norteamericana IfNotNow
relataban al minuto lo que iba sucediendo: “si nos agreden así siendo
judíos, imaginad lo que le pasa cada día a los palestinos. La ocupación
no es mi judaísmo”, explicaban pasada la medianoche.
Las acciones de este colectivo norteamericano formado por jóvenes
judíos contrarios a la ocupación ha hecho saltar las alarmas de los
defensores a ultranza de las políticas israelíes. Y ya van dos veces en
dos meses que están dando mucho que hablar. IfNotNowcongregó
el pasado 25 de marzo a cerca de un millar de jóvenes judíos ante el
edificio donde se celebraba la conferencia anual del poderoso lobby
pro-israelí AIPAC (Comité de Relaciones Públicas Entre Estados Unidos e Israel) en Washington. Tras una pancarta con el lema “Los judíos no serán libres mientras que los palestinos no lo sean también. Abajo el AIPAC, abajo la ocupación” y el hashtag #JewishResistance
(resistencia judía), los jóvenes cantaban, bailaban y se encadenaban a
las puertas del Walter E. Washington Convention Center. Otros
manifestantes incluso lograron entrar y desplegar una pancarta ante los
asistentes al congreso pro-israelí más importante del mundo.
IfNotNow lleva desde 2014 alzando su voz para demostrar que
ser judío no implica apoyar las políticas de los sucesivos gobiernos
israelíes. Fue durante la Operación Margen Protector (el eufemismo que
usó el gobierno israelí para referirse al ataque contra Gaza
que se saldó con más de 2.300 palestinos muertos, entre ellos medio
millar de niños), cuando jóvenes judíos de los Estados Unidos empezaron a
coordinarse para dar una respuesta conjunta ante la masacre y exigir el
final de la ocupación sistemática de los territorios palestinos. Los
líderes de las comunidades judías norteamericanas, que siempre han
apoyado incondicionalmente las políticas de Israel, ven ahora
cuestionado su papel. Ellos son el centro de las críticas de los jóvenes
de IfNotNow, tal y como avanzan en la portada
de su página web: “Hoy en día, la comunidad judía se enfrenta a una
elección. ¿Vamos a dejar nuestra tradición en manos de líderes fuera de
contacto, o pelearemos por una comunidad judía vibrante y liberada que
apoye la libertad y la dignidad de todos los israelíes y palestinos?”
Tamara y Sarah son dos jóvenes judías norteamericanas residentes en
Nueva York. Nos citamos en una cafetería de Manhattan, cerca de la New
York University (NYU), en un barrio plagado de restaurantes y cafeterías
repletas de jóvenes donde residen y hacen su vida miles de estudiantes
de todo el mundo. No quieren fotografiarse ni hablar en nombre de la
organización, tan solo explicar porqué se unieron a IfNotNow.
“Crecimos en una comunidad donde estamos siempre alerta, a la
defensiva. Fui a Israel muchas veces, crecí en un contexto muy sionista.
En la universidad empecé a tener conversaciones con gente que opinaba
diferente sobre Israel, empecé a leer a mucha gente también de Israel
que es muy crítica con su gobierno. Volví a Israel y vi que lo que
pasaba, que todo lo que no me creía, era real. No puedo seguir callada.
Esto no puede seguir así.” La ocupación de las tierras palestinas es el
eje central de las campañas de IfNotNow. Las activistas no se sienten representadas por los portavoces de las comunidades judías en su país:
“Nuestros líderes no pueden hablar por nosotros, especialmente por los
jóvenes. Ellos afirman que la seguridad de los judíos pasa por la
ocupación. Nosotros pensamos justo lo contrario. Estamos tratando de
preguntar a la cara de toda la comunidad judía de EEUU de qué lado
están: de la ocupación o de la libertad y dignidad de todas las
personas. Hay que hablarlo. También porqué todas las instituciones están
apoyando la ocupación. Pero primero debemos preguntar a los miembros de
nuestra comunidad. La ocupación es nuestra causa central. Es nuestra
estrategia poner este tema sobre la mesa. Estamos hablando de la vida
cotidiana de las personas, y cada día que pasa es un día más de
opresión. Podríamos discutir de muchas cosas sobre el conflicto, pero
ahora hay que empezar por esto. Hay que parar la ocupación. Los líderes
deben afrontar estos temas, es lo que tratamos de visibilizar. Es un
movimiento para cambiar corazones y mentes.”
Esa era la intención de su espectacular acción en Washington dos
meses atrás: “AIPAC trata de decir que todos los judíos debemos aprobar
las políticas de Israel, de quien también depende nuestra seguridad en
EEUU. Tratan de hablar en nombre de todos los judíos. Por eso fuimos a
protestar, porque no nos representan”. Ambas activistas habían
participado en la protesta, pero no se conocían hasta el día de esta
entrevista. Una de ellas se encadenó a las puertas del edificio. La otra
permanecía en el exterior junto con los otros cientos de manifestantes.
Hasta ahora no habían entablado conversación. Se sienten orgullosas de
ser judías. Reivindican su identidad y se sienten con el deber de actuar ante las injusticias, tal y como su fe les ha enseñado. Antes de la protesta contra AIPAC rezaron. Durante la protesta, cantaron varias canciones judías.
Los discursos racistas de Trump han reforzado sus razones:
“Islamofobia, racismo y antisemitismo están totalmente conectados”,
afirman. Por eso organizaron en noviembre de 2016 el “Jewish Day of Resistance”
(Día judío de la resistencia) contra las políticas del nuevo
presidente, y que consistió en distintas acciones de protesta en más de
30 ciudades estadounidenses al mismo tiempo. Muchas de estas protestas
señalaron a un importante asesor de Trump, Stephen Bannon, ex director
de la web ultraderechista Breitbart News, famosa también por sus
habituales ‘fake news’ (noticias falsas) y considerado ideólogo de la
‘Alt-Right’ norteamericana, es decir, la autoproclamada ‘derecha
alternativa’, que es como se hace llamar la ultraderecha estadounidense.
Bannon fue nombrado miembro del Consejo de Seguridad Nacional por el
Presidente a finales de enero y cesado a principios de abril. “En
Washington, igual que en Europa, muchos antiguos antisemitas como
Bannon, que escribieron contra los judíos hace años, hoy apoyan
abiertamente a Israel y han cambiado su target. Ahora el enemigo es el
Islam. A lo largo de los años los judíos hemos estado en todas
las luchas por los derechos civiles. Ahora también debemos estar”,
concluyen las activistas de IfNotNow mientras nos despedimos a las puertas de la cafetería justo cuando bajan las persianas.
El diari El País publicava dijous
un nou episodi de l’ignominiós cas Panzer, el sainet neonazi valencià
que, des de fa ja disset anys, ens obsequia cada cert temps amb alguna
nova, com si encara no s’hagués acabat la funció i la justícia espanyola
fes un bis rere un altre, sense vergonya, com una maleïda musiqueta en
bucle. Ara l’estat haurà d’indemnitzar un dels neonazis absolts perquè
la Guàrdia Civil va destruir el seu arsenal d’armes,
segons el cos per una errada, cosa que va fer que totes aquestes proves
quedassen invalidades mesos abans del judici. 16.531 euros de
compensació per les seues armes destruïdes. És la suma que s’ha acordat
per a recompensar el neonazi, que fou notícia recentment per la condemna
a dos anys de presó per tracte degradant i amenaces contra la seua
anterior parella. El fiscal demanava més de 30 anys en aquest cas, però
la sort l’acompanyà de nou. El periodista valencià Joan Cantarero ja va publicar
part del sumari d’aquest terrorífic cas de violència masclista que
m’estalviaré de relatar en aquest article, però que convide a llegir-lo.
Aquest, però, no és l’únic neonazi amb sort i que va reclamar després
del judici Panzer. També ho va fer l’assassí de Guillem Agulló, Pedro
Cuevas, absolt com la resta pel mateix cas. Cuevas va exigir a l’Audiència Provincial de València el retorn de la seua col·lecció neonazi i les seues armes.
Una espasa, una navalla, una maça i diversos cartutxos, quaranta
braçalets, un bust de Hitler i nombrosos objectes de parafernàlia nazi
han tornat a les mans d’aquell qui va negar ser neonazi quan fou jutjat
per haver assassinat Guillem.
Només va complir 4 anys de presó pel crim, el qual, segons el jutge, no
va tenir motivacions polítiques i fou tan sols una desafortunada
baralla entre joves. Cuevas fou enxampat per la Guàrdia Civil junt amb
una vintena de neonazis l’any 2005 en l’anomenada Operació Panzer, acusats de nombrosos delictes com ara associació il·lícita, venda d’armes i organitzar caceres contra persones migrants i antifeixistes. El judici trigaria deu anys, però només tres anys després de la detenció, el 2008, Cuevas es presentà a les llistes electorals del partit neonazi Alianza Nacional (AN) per Xiva
(Foia de Bunyol). Un altre dels encausats pel cas Panzer va aconseguir
fins i tot ser regidor de Silla (Horta) pel partit ultradretà España2000
l’any 2011. I un altre dels individus absolts descriu des de fa mesos a
les xarxes socials la seua particular croada a Síria i l’Iraq combatent
l’ISIS acompanyat d’altres voluntaris reclutats per organitzacions ultracatòliques d’extrema dreta.
Algunes entitats que formaven part d’aquesta plataforma van decidir presentar-se com a acusació popular en el cas Panzer.
No esperaven, però, que primer l’Audiència Provincial i després el
Tribunal Suprem, acabassen condemnant-los a pagar les costes del judici
per haver recorregut contra la sentència que va dictar l’absolució dels
neonazis l’any 2015. El BNV, EUPV, ACPV, Ca Revolta, Jarit i el Moviment
Contra la Intolerància van acabar pagant vora 42.000€ als advocats dels
neonazis per haver-se atrevit a qüestionar la seua absolució i portar
el cas més enllà de l’Audiència Provincial. Fou casualment aquesta
Audiència, i el mateix jutge, qui va absoldre l’any 2005 una altra banda
neonazi valenciana, Armagedón, acusada d’incendiar seus de diversos
partits polítics l’any 2000. L’absolució dels neonazis de Panzer fou
possible perquè es van invalidar les escoltes telefòniques. Segons el
jutge, aquestes escoltes s’havien fet ‘sense cap indici objectiu de comissió de delicte que permeta vulnerar el secret de les comunicacions‘.
A la sentència, el jutge fins i tot es desfoga a gust contra els
agents de la Guàrdia Civil que havien estat investigant durant dos anys
la banda neonazi. La benemèrita havia detectat una web on es venien
armes prohibides i parafernàlia nazi, i havia demanat autorització a un
jutjat per a intervenir les comunicacions dels responsables. A partir
d’ací van descobrir tota la trama. Per al jutge, això no motivava
suficientment una punxada telefònica: ‘Es obvio que existen esas
páginas, como tantas otras de diferente tipo e ideología. Si eso es lo
que ha obtenido la investigación de dos años no puede ser calificado más
que de paupérrimo y ridículo‘.
El cas Panzer ha evidenciat una vegada més les ombres de la impunitat
feixista al País Valencià. Tot plegat resulta finalment rocambolesc:
deu anys per a fer el judici, destrucció d’armes ‘per error’, escoltes
telefòniques invalidades, condemna a costes a l’acusació popular,
esbroncada del jutge a la Guàrdia Civil per perdre el temps investigant
la banda neonazi i, finalment, compensació econòmica als propietaris de
les armes per haver-les destruïdes. Malauradament, ja no ens sorprèn
res.
Podria fer la impressió que al País Valencià vivim atemorits, i no és
així. No es tracta de naturalitzar la violència, la impunitat i la
podridura del sistema judicial, sinó d’haver après a navegar amb aquest
temporal que fa dècades que assota el País. I qui coneix el país sap com
som de tossuts els valencians. Paral·lelament a aquesta impunitat
eterna de l’extrema dreta, s’ha construït un altre País que avui ja no
té por. El 25 d’abril, les Corts Valencianes lliuraran un guardó que
porta el nom de Guillem Agulló a una persona destacada en la lluita
contra el feixisme. L’any passat, per fi, es va aconseguir una declaració institucional
per unanimitat en reconeixement de Guillem, i es va acordar de retre un
homenatge cada mes d’abril amb el premi que porta el seu nom. Com una
plaça a Simat de la Valldigna i, aviat, un espai públic a Faura i un
altre a València. Els homenatges s’estenen al llarg del País cada 11
d’abril des de 1993 gràcies als moviments socials que han mantingut el
seu record. La societat civil es mou i planta cara a les amenaces, com l’exemple de Carcaixent
la darrera setmana, quan desenes de persones organitzaren una jornada
per a esborrar les nombroses pintades neonazis aparegudes al poble. I
milers d’exemples més que, al llarg dels anys, han demostrat com la
paciència, la constància i la perseverança han servit per a consolidar
uns moviments socials potents capaços de neutralitzar, almenys, el
feixisme als carrers. I tot això, malgrat sentències vergonyoses com la
del cas Panzer i tantes altres; malgrat l’enquistada impunitat i la
poderosa maquinària que la permet i que criminalitza i condemna qui
s’oposa i qui protesta.
La política de subvenciones a
partidos políticos europeos y fundaciones relacionadas hace posible que
el dinero llegue a organizaciones xenófobas, racistas o abiertamente
neonazis. La Alianza por la Paz y la Libertad, formada por, entre otros,
los nazis griegos de Amanecer Dorado, acaba de recibir 400.000€.
Miquel Ramos - Articulo publicado en LA MAREA 21 abril 2016
VALENCIA // Si la gestión de la crisis de las personas refugiadas ya
estaba dejando en evidencia a la Unión Europea en cuanto a sus
principios fundacionales de respeto a los derechos humanos, igualdad y
tolerancia, la presencia de numerosos diputados de extrema derecha en el
Parlamento Europeo lleva años sacudiéndolos todavía más. A lo largo de
estos últimos años, la presencia ultraderechista en Europa ha alcanzado
los máximos niveles, copando multitud de asientos en la eurocámara (un
22%) gracias a sus discursos xenófobos y muy a menudo contrarios incluso
a la propia Unión y a sus principios. Tanto es así que incluso usan su
presupuesto para fomentar la xenofobia, el racismo, el antisemitismo y
la islamofobia con todas las de la ley.
La histórica revista antifascista sueca EXPOha desvelado que el destino de casi 200.000€ de una subvención de la Unión Europea es la fundación filonazi Europa Terra Nostra a
través del partido neofascista europeo Alianza por la Paz y la Libertad
(APF), del que forman parte los neonazis griegos de Amanecer Dorado, el
Partido Nacional Democrático alemán (NPD) y la italiana Fuerza Nueva
(FN).
Los partidos europeos (formados por un conglomerado de formaciones de
diferentes Estados que también gozan de subvención) tienen una
asignación presupuestaria anual además de la que llega a sus
fundaciones. Así es como la APF ha recibido 400.000€ por un lado y, por
otro, ha canalizado la subvención de los cerca de 200.000€ citados
otorgados a la fundación Europa Terra Nostra dirigida por Dan Erikkson, antiguo miembro del extinto Partido de los Suecos (SVP), de clara orientación neonazi.
Esta fundación confirma en su página web el uso de los fondos de la
UE para organizar una actividad el próximo verano en Estocolmo, sin
especificar lugar exacto, con música, teatro y charlas, donde ya hay
anunciados diversos conferenciantes relacionados con grupos neonazis. Es
el caso de Magnus Söderman, ex militante de la organización nazi
Motståndsrörelsen (Resistencia Nórdica), que se unió al SVP en 2012, o
de Jonas De Geer, conocido activista ultraderechista que también acabó
en el SVP. Europa Terra Nostra tiene como objetivos, según explica en
su página web, la “promoción de actividades educativas sobre democracia,
economía, derechos humanos y relaciones internacionales”. La
organización, que se fundó en Berlín en julio de 2015, defiende en su
programa “una Europa de naciones soberanas” que trabajan juntas “para
abordar los grandes desafíos de nuestro tiempo y para honrar y promover
nuestros valores cristianos compartidos y nuestro patrimonio cultural
europeo”. Hasta aquí nada sospechoso. Sólo que la Europa que preconizan
es monocromática. La nueva extrema derecha ha sabido moldear su retórica
para decir de otra manera que en Europa sólo hay una manera de ser
europeo, y que el mestizaje es una amenaza para
conservar las identidades de cada pueblo. Así, se declaran “seguidores
del derecho humano fundamental a una vida tranquila con un nivel de vida
suficiente cada uno en su país de origen” rechazando “la inmigración
masiva y el multiculturalismo”.
Según un informe del politólogo Thilo Janssen,
experto en la actividad de la extrema derecha en el Parlamento Europeo,
los diferentes grupos de este espectro político a la derecha del Partido
Popular Europeo, se habrían hecho con cerca de 19 millones de euros
sólo entre 2012 y la primera mitad de 2014, sin incluir los sueldos y
los gastos pagados que tienen todos los eurodiputados.
Además, los partidos registrados como “europeos” (formados por
distintas formaciones de varios Estados, como es el caso de la APF),
también pueden optar a financiación por parte de la UE. Entre 2010 y
2014, la extrema derecha accedió así a otros 10 millones de euros. La
decisión de conceder financiación a un partido europeo está precedida de
una evaluación realizada por un comité formado por el presidente de la
cámara y un grupo de cuestores (cinco diputados que realizan tareas de
organización interna del Europarlamento). En esta evaluación, sólo se
examinan el programa y las actividades del partido a nivel europeo como
tal. No se hace la evaluación de las partes constituyentes a nivel
nacional ni de los políticos de diferentes Estados que forman parte de
este partido, sino que únicamente se tiene en cuenta la actividad que
realizan en conjunto como partido europeo y no la que realizan sus
miembros en sus respectivos Estados.
Ya en 2014, la revista inglesa Hope Not Hate impulsó una campaña
para pedir a la UE que no destinara fondos a partidos u organizaciones
contrarias a los valores democráticos o que difundieran el odio y la
discriminación hacía determinados colectivos, señalando directamente a
la Alianza Europea de Movimientos Nacionales (AENM), del que formaban parte entonces los neonazis húngaros de Jobbik, los británicos del BNP y otros partidos abiertamente racistas.
La eurodiputada socialdemócrata sueca Marita Ulvskog ha explicado a la revista EXPO
que se acordó parar las subvenciones a estos partidos “por al menos uno
o dos años”, y que ahora ha comprobado cómo, tras conocer la noticia de
este nuevo desembolso, “la cinta se rebobina de nuevo”. En este
sentido, la misma revista EXPO ha preguntado al Parlamento Europeo qué
diferencia hay entre la AENM y la APF, receptora ahora de 400.000€ .
Casualmente, uno de los líderes de la ANEM, el británico Nick Griffin,
es ahora miembro de la APF.
EXPO también ha preguntado si la UE conoce la propaganda que
se difunde a través de los canales oficiales de los partidos a nivel
europeo. Según la revista sueca, la APF difunde teorías conspirativas antisemitas y racistas,
como la existencia de una supuesta “agenda judía” que contempla la
reducción de la tasa de natalidad de los “niños blancos” y forzar una
“guerra civil” en Europa a través de fomentar “la inmigración masiva”.
La eurodiputada valenciana de Izquierda Unida, Marina Albiol, se ha dirigido directamente al presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, para preguntarle sobre la financiación a la APF y a la fundación filonazi Europa Terra Nostra.
Albiol recuerda en su escrito que las organizaciones receptoras de
estos fondos “deben contemplar los principios de libertad, democracia,
respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales y el
Estado de derecho”, algo que no basta con declararlo, sino con llevarlo a
cabo.
Sin respuesta ante los discursos de odio
Anteriormente, esta política ya había intercambiado algunas
comunicaciones con el presidente pidiéndole mecanismos para evitar y
penalizar los discursos de odio en la Eurocámara, una
petición todavía sin respuesta. Así, Albiol pide ahora que se
reconsidere esta decisión “y deje inmediatamente de financiar a
organizaciones fascistas con dinero proveniente de todas y cada una de
las europeas y europeos, incluyendo las personas perseguidas por estos
grupos”. Si no, remata, “será responsable de darles no sólo cobertura
económica, sino también política”.
“A pesar de las trabas burocráticas, políticas y de todo tipo, la
presencia del nacionalismo en Europa irrumpe dentro de la Unión Europea
como una mazazo a los intereses de los enemigos del pueblo europeo,
viéndose impotentes ante nuestro avance”. Así describe el partido
neonazi español Democracia Nacional
(DN) en su página web el congreso de la APF realizado el pasado mes de
noviembre en Bruselas. A éste acudieron representantes de todos los
partidos que lo conforman: Amanecer Dorado (Grecia), NPD (Alemania),
Forza Nuova (Italia), DSSS (Chequia), Danskernes Parti (Dinamarca)
British Unity Party (Inglaterra) y Democracia Nacional representando a
España.
La APF se creó a principios de 2015, y goza de pleno reconocimiento
por parte de las instituciones de la Unión Europea. Su secretario es el
ex líder del SVP sueco, Stefan Jacobson, a quien EXPO relaciona también con la fundación Europa Terra Nostra, donde han ido a parar varios de los miembros del extinto partido neonazi.
El presidente de la APF es un histórico militante neofascista italiano,
Roberto Fiore (Forza Nuova), condenado en rebeldía por la justicia
italiana en los años ’80 por su supuesta relación con el Núcleo Armado
Revolucionario (NAR), organización terrorista neofascista responsable de
varios atentados mortales entre las décadas de los 1970 y 1980. Tras el
atentado contra la estación de trenes de Bolonia en agosto de 1980,
donde fueron asesinadas 85 personas, Fiore huyó a Londres, aunque
siempre negó tener relación con dicha masacre. En Inglaterra estableció
contacto con otro de los actuales promotores de la APF, el británico
Nick Griffin.
Además, el neofascista italiano compró a finales de los 1990, junto a
otro conocido neofascista ya fallecido, Massimo Morsello, varios
terrenos en Los Pedriches, un pequeño pueblo abandonado
en el interior de la provincia de Valencia. Los neofascistas pretendían
establecer allí un santuario ultra, un proyecto que nunca llegó a
consumarse.
Les veus expertes adverteixen de la manca de protocols efectius per
actuar contra aquest tipus de delictes i protegir les seves víctimes i
reclamen una llei integral
L’estiu de 2007, en un pioner i ja extint fòrum d’Internet
espanyol de caràcter neonazi, es publicaren una sèrie de vídeos on dos
homes toxicòmans eren objecte d’un seguit d’humiliacions per part d’un
grup de joves al barri valencià de Campanar. Els proposaven menjar
excrements i insectes a canvi d’un euro. Els membres del fòrum nazi
comentaven, amb evident menyspreu, l’aspecte i l’estat de les víctimes i
alguns inclús suggerien l’eutanàsia. Diferents organitzacions de drets
humans van portar els vídeos a la policia, però ben aviat van
desaparèixer de les xarxes socials i no es va saber res més dels autors
ni de les víctimes.
Protesta d’Acció Popular davant les Corts valencianes 2011
El
mateix mes, el centre social Ca Revolta havia estat atacat amb trets de
perdigons una nit mentre era obert al públic. També el local de la
Comissió Espanyola d’Ajut al Refugiat (CEAR) havia patit, en només un
any, deu atemptats amb explosius. Alguns van tenir lloc mentre l’oficina
estava oberta. Mesos abans, diverses seus del Bloc Nacionalista
Valencià (BNV) també van ser atacades. Un any després, va arribar el
torn d’Esquerra Republicana del País Valencià (ERPV).
Tots aquests atacs –i molts d’altres– van ser recollits en un dossier
per la plataforma Acció Popular Contra la Impunitat (APCI), que va
portar la denúncia a les Corts Valencianes, al Congrés espanyol i al
Parlament Europeu. El delegat del govern espanyol a València en aquell
moment era Ricardo Peralta, un excomunista aterrat al PSOE, qui va
emmarcar els fets dins una suposada “normalitat democràtica”. Aquest
polític va considerar fora de lloc aprovar una proposició no de llei a
les Corts Valencianes per condemnar els atacs feixistes. La mesura va
ser proposada pel BNV després que la seua comitiva hagués patit diverses
agressions durant la processó cívica de la Diada del 9 d’Octubre de
2009. Mai ningú fou arrestat per cap dels fets relatats. Anys de plom al País Valencià
La
violència feixista ha esquitxat el País Valencià ininterrompudament des
de la transició, sempre de manera impune. El repunt experimentat ara fa
deu anys va posar en alerta les organitzacions que havien estat patint
atacs cada vegada més violents, inclosa la tornada de les bombes.
Malgrat la gravetat dels fets, les notícies sobre els atemptats rarament
apareixien a la premsa estatal i sempre quedaven relegades en un àmbit
domèstic.
Les pintades i els assalts contra llibreries i centres
socials, els atacs a joves d’esquerres o els reiterats boicots a actes
culturals mai no van acabar amb detencions, fins i tot quan els grups
ultres coneguts els reivindicaven. Nombroses organitzacions afectades
van decidir, en 2007, formar la plataforma APCI amb la intenció de
visibilitzar la unitat davant la inacció i la indolència institucionals.
També s’ha volgut reclamar la creació d’uns protocols específics en
delictes d’odi, tal com ja han establert altres estats europeus des de
fa anys.
Atemptat amb explosius a la seu del Bloc Nacionalista Valencià a Gandia el 2009/ APCI
Per
altra banda, diverses entitats van decidir presentar-se com a acusació
popular en el cas Panzer, una operació de la Guàrdia Civil contra
l’organització neonazi Frente Antisistema (FAS) perpetrada l’any 2005 al
País Valencià. Segons la Guàrdia Civil, aquest grup es dedicava a la
venda d’armes i a fer caceres contra antifeixistes i persones migrants,
entre altres delictes. Hi havia una vintena de neonazis valencians
imputats en el cas, entre ells, l’assassí de Guillem Agulló, un regidor
d’España 2000 i dos militars. Mesos abans del judici, celebrat nou anys
després de l’operació policial, la Guàrdia Civil va destruir, “per
error”, les armes confiscades, que eren proves fonamentals del procés.
La seu també havia estat atacada el 2005/ APCI
Tots
acabarien absolts en 2015, després que l’Audiència Provincial de
València invalidés les escoltes telefòniques fetes per la Guàrdia Civil.
El Tribunal Suprem, a més, va ratificar l’absolució dels neonazis, que
ja han demanat que se’ls tornen les armes i el material confiscat. La
sentència també recull la condemna en costes a l’acusació, que ascendeix
a quasi 42.000 euros. L’any 2005, la mateixa sala de l’Audiència
Provincial de València ja havia absolt el grup neonazi Armagedon, al
qual s’atribuïa l’incendi de diverses seus de partits polítics l’any
2000. Inacció institucional
Toni Gisbert,
secretari d’Acció Cultural del País Valencià (ACPV) i un dels portaveus
d’APCI, no deslliga els fets dels darrers anys dels coneguts casos de la
transició espanyola. Les bombes contra Joan Fuster o Sanchis Guarner
van ser casos que tampoc no es van resoldre. Tal com adverteixen els
informes que aquesta plataforma publicava periòdicament, “els
protagonistes (dels incidents) són grupuscles molt minoritaris i
coneguts, però que gaudeixen d’una impunitat absoluta: rarament hi ha
detencions i, quan es produeixen, molt estranyament acaben en judicis i,
a més, el resultat sol ser l’absolució”.
ACPV ha estat un dels objectius favorits de l’extrema dreta des de fa
anys i la llibreria Tres i Quatre (que actualment es troba a l’edifici
d’aquesta associació al centre de València) té el rècord d’atacs de tot
Europa. Gisbert afirma que “cap govern espanyol ni cap delegat del
govern a València sembla mostrar la més mínima intenció d’abordar el
problema de la continuïtat dels cossos policial i judicial amb el
franquisme ni de les seues actuacions”. En aquest sentit, el portaveu
d’Acció Popular Contra la Impunitat remarca la “particular incapacitat”
de la policia “per descobrir mai cap autor de cap fet violent si
l’autoria és feixista”.
Malgrat les intencions d’abordar els
delictes d’odi manifestades pel govern valencià i el Ministeri de
l’Interior espanyol, el portaveu de la plataforma afirma que la solució
“no passa per declaracions retòriques”; que calen “plantejaments de
decisió coparticipada que donin veu real a les entitats i les
associacions que coneixem el problema i el combatem des de fa anys,
dècades”. De fet, la plataforma que representa ha picat totes les portes
per visibilitzar la violència i sempre s’ha trobat amb un mur
institucional que fins i tot negava el problema. “Els poders reals no
estan disposats ni a un veritable control democràtic dels aparells
policial i judicial ni a la fi de la criminalització de determinats
sectors”, remata Gisbert.
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ANÀLISI de Laia Serra
Més eines legals contra els delictes d’odi
El
dret representa unes regles del joc que sorgeixen tant dels equilibris
de poder com de l’evolució dels valors socials. A banda del contingut de
les lleis, existeix una cultura jurídica que evoluciona juntament amb
els canvis socials. Els anomenats drets de tercera generació i els nous
delictes com els comesos envers les dones, el medi ambient o els animals
en són un exemple.
Fins ara, els delictes d’odi han estat
menystinguts pels professionals del dret. O bé no s’investigaven amb
profunditat o es tramitaven com judicis per infraccions menors. Es
concebien com una infracció que tan sols perjudicava la víctima directa,
sense tenir en compte que també danyava tots els membres de la seva
comunitat, llançant-los el missatge que podien ser agredits de nou en
qualsevol moment i recordant-los la categoria inferior que –pels
agressors– mereixen en la societat.
Els delictes d’odi són greus i
perillosos perquè perjudiquen profundament la persona que els pateix
–en negar-li la dignitat–, perquè posen en risc la convivència i perquè
qüestionen els valors que fonamenten la nostra organització social:
dignitat, igualtat i llibertat. A escala internacional i europea, els
delictes d’odi han estat profundament estudiats i desenvolupats. Al
llarg dels anys, l’Estat espanyol ha anat subscrivint els grans convenis
internacionals sobre drets humans i està subjecte a les directrius que
s’imposen en l’àmbit internacional i europeu i als paràmetres que dicta
el Tribunal Europeu dels Drets Humans.
Malgrat aquests
compromisos, les eines legals de què es disposa i el fet de comptar amb
un Codi Penal que contempla diversos delictes específics, continua
mancant la sensibilitat i la formació de policies, jutges, fiscals i
advocats per perseguir-los amb eficàcia i desplegar una energia punitiva
coherent amb la gravetat que representen.
*Laia Serra és advocada penalista
La judicatura i els cossos policials, a remolc de la intolerància
Des de l’any 2009, s’han creat una cinquantena de fiscalies
especials per als delictes d’odi a tot l’Estat espanyol. La Policia
Local de València rebrà una formació específica en aquesta matèria
El pas institucional més important dels darrers anys per combatre
aquesta xacra es va fer a Barcelona l’any 2009, amb la creació d’una
fiscalia especialitzada en delictes d’odi. A Catalunya, el registre
d’aquest tipus d’incidents es va començar a dur a terme l’any 2010. Hui
dia, arreu de l’Estat, ja hi ha 50 fiscals que tracten aquests delictes,
però els resultats encara estan molt lluny de ser satisfactoris. La
manca de protocols efectius per registrar-los s’evidencia amb les xifres
que aporta el Ministeri de l’Interior espanyol al respecte des de fa
tan sols tres anys. Segons aquestes dades oficials, a l’Estat espanyol,
es van registrar 1.285 delictes d’odi en 2014; al Regne Unit, la xifra
arriba als 52.528 casos. A més, s’estima que la xifra coneguda és
aproximadament un 10% de la real. En la majoria d’ocasions, aquest tipus
d’incidents no es denuncien, sovint perquè ni tan sols la víctima és
conscient d’haver patit un crim motivat per algun prejudici envers ella.
Miguel Ángel Aguilar, fiscal coordinador de delictes d’odi i discriminació de la Fiscalia de Barcelona / XAVIER RIUS
Tampoc
existeixen programes d’atenció a les víctimes d’aquests delictes, tan
sols l’ajut brindat per ONG. Aquesta és una de les principals
reivindicacions, entre altres, del Moviment Contra la Intolerància,
organització pionera en la recollida de dades sobre delictes d’odi a
l’Estat i impulsora, en gran mesura, de la demanda de les fiscalies
especialitzades i d’una llei integral de delictes d’odi. El seu
president, Esteban Ibarra, considera que “les fiscalies no estan
plenament actives, ja que no actuen d’ofici, tan sols esperen que els
arribe una denúncia”. A més, “els distints cossos policials segueixen
sense mostrar suficient sensibilitat davant aquest tipus d’incidents”,
afirma.
Ibarra destaca l’escassa implicació institucional en la
lluita contra els delictes d’odi: “Calen menys gestos, més política i
mesures concretes; entre altres, l’aplicació decidida de la llei contra
el racisme, la violència i la intolerància a l’esport, especialment als
fons ultres dels camps de futbol”, apunta a tall d’exemple. Formació especial per la policia de València
El
mes d’octubre passat, la regidora de protecció ciutadana de la ciutat
de València, Sandra Gómez, va anunciar que la policia local de la ciutat
rebrà una formació específica en matèria de delictes d’odi. Gómez
explica que, fins ara, “els delictes d’odi s’havien invisibilitzat”.
Ara, es treballarà conjuntament amb la fiscalia i amb les ONG i les
entitats que treballen en aquest camp. “Pel nou Ajuntament, és una
prioritat formar els agents en mesures preventives i amb capacitat de
mediació per garantir la convivència en la diversitat”, afirma la
regidora, que s’ha servit d’un pla especial de l’Organització per a la
Seguretat i la Cooperació a Europa (OSCE) per implementar aquesta
formació.
Abans, però, David Garfella, agent de la policia local de Silla
(l’Horta), va decidir formar-se pel seu compte en la matèria, juntament
amb Jacobo Domingo, un altre oficial de Picassent (l’Horta). Garfella
explica que, l’any 2012, “l’extrema dreta havia aconseguit
representació” i tenia certa força al seu poble (España 2000 va obtenir
dos regidors). “Els incidents racistes i xenòfobs se succeïen sense cap
tipus de resposta legal, almenys per part de la policia”, relata.
Aquests dos agents van decidir crear el projecte Policia i Diversitat
per conscienciar altres agents sobre aquest tipus de delictes, així com
“visibilitzar tot allò que estava passant i, sobretot, importar bones
pràctiques” que ja duien a terme altres cossos policials de l’Estat i
d’altres països d’Europa.
“Trobàrem un gran buit institucional en
la matèria”, explica Garfella. Per això, ara, a través de la seua xarxa,
assessoren agents d’altres localitats que els ho demanen, sempre de
manera gratuïta. Seguint aquest model, fan cursos de formació en matèria
de delictes d’odi i treballen conjuntament amb ONG. “Hem hagut de
mantenir-nos en l’anonimat fins fa ben poc. No estàvem ben vistos en
alguns cossos policials...”, explica.
La petjada de l’odi als Països Catalans
Una investigació periodística denuncia que, els darrers 25 anys, hi
ha hagut 31 crims d’odi al País Valencià i a Catalunya. Es desconeix el
desenllaç judicial de més de la meitat d’aquests casos.
Els crims d’odi són aquells casos que acaben amb la mort de la
víctima, la punta de l’iceberg dels centenars de delictes d’odi que es
produeixen anualment a casa nostra. Els vuitanta-sis casos registrats
des de 1990 a l’Estat espanyol han suposat la mort de vuitanta-vuit
persones. Després de submergir-se a les hemeroteques dels mitjans de
comunicació per resseguir el recorregut judicial dels casos, aquesta és
la xifra que dóna el projecte Crimenes de odio,
elaborat pel Grup d’Investigació sobre Crims d’Odi en col·laboració amb
Movimiento Contra la Intolerancia, l’única entitat que durant el darrer
quart de segle ha fet un recull sistemàtic de dades sobre aquesta
temàtica mitjançant l’Informe Raxen.
/ANNA TORNER
Dels
31 crims comesos als Països Catalans, cinc van acabar amb condemna per
assassinat, set amb condemna per homicidi, dos van acabar en absolució,
un va ser arxivat i la resta, un total de setze, no se sap com es van
resoldre. Per documentar aquest treball, s’ha prescindit de fonts
policials i judicials amb l’objectiu de posar de manifest la manca de
voluntat per part de les forces i els cossos de seguretat i de la
judicatura a l’hora d’eradicar aquesta xacra. Quinze d’aquests casos van
ser motivats per racisme i xenofòbia; quatre, per aporofòbia (odi a les
persones sense llar); dos, per transfòbia; dos, per violència ultra al
futbol; dos, per odi ideològic, i sis per intolerància criminal, calaix
de sastre on s’inclouen els casos motivats pel menyspreu a la dignitat
de les persones, els seus drets fonamentals i les seves diferents
maneres de manifestar la condició humana.
Els
casos de violència masclista no s’inclouen per la manca d’estadístiques
i la impossibilitat de recollir tots els crims que han tingut lloc els
darrers 25 anys
Els casos de violència masclista no s’inclouen
per la manca d’estadístiques i la impossibilitat de recollir tots els
crims dels darrers 25 anys. Tanmateix, el projecte remet a
feminicidio.net, portal que recull tots els feminicidis a l’Estat
espanyol des de fa un lustre, inclosos els no íntims i contra les
treballadores sexuals; casos que, en cas que existissin dades per tot el
període que abraça aquesta investigació, s’haurien d’incloure a la
categoria de misogínia, definida com l’odi contra la dona per raó del
seu gènere.
El projecte continua obert a aportacions davant
l’evidència que existeixen més casos –fins ara silenciats– que s’haurien
d’incloure, però que el pas dels anys ha condemnat a l’oblit.
Puesto de la librería Europa en la Feria del Libro de Barcelona de 1989.
Durante el último decenio de la dictadura franquista y al margen del
ocaso del régimen, se creó y se desarrolló en España una de las
organizaciones nazis más importantes tras la Segunda Guerra Mundial.
Ahora se cumplen 20 años de la disolución del Círculo Español de Amigos
de Europa (CEDADE), fundado en 1966 bajo la influencia de organizaciones
nazis y fascistas europeas –con las que su fundador, Ángel Ricote,
mantuvo contactos durante los primeros años sesenta–, y de antiguos
combatientes nazis como Friedrich Kuhfuss, así como de líderes
nazi-fascistas entre los que destacan el belga general de las Waffen SS,
Leon Degrelle o el coronel austriaco Otto Skorzeny. CEDADE desarrolló
la mayor labor de producción y difusión de propaganda nazi y textos
negacionistas del Holocausto hasta hoy durante casi treinta años. Fue la
escuela de muchos de los actuales ideólogos del nazismo español, pero
el tiempo ha obligado a muchos neofascistas a abandonar las referencias
al pasado y a adaptar sus discursos a un nuevo mundo globalizado, muy
distinto al que se fraguaba durante los últimos años del franquismo.
Para entender el orígen y la supervivencia del nazismo en España es
necesario hablar de CEDADE y de su herencia, y de hasta dónde han
llegado sus fieles a lo largo de estos veinte años.
Otto Skorzeny
La complacencia y complicidad de Franco con los nazis permitió a
muchos criminales de guerra establecerse en España pese a ser reclamados
por otros países europeos para ser juzgados por sus crímenes. Algunos
de estos refugiados, lejos de esconderse y evitar llamar la atención,
siguieron trabajando para el ideario hitleriano, captando la atención de
jóvenes fascistas españoles fascinados por los relatos de los vencidos,
que contaban otra versión de lo que fue el III Reich, un mundo feliz y
armonioso sin cámaras de gas. España se había convertido en un oasis
para muchos filonazis que formaban parte del llamado Revisionismo
Histórico, que negaba las atrocidades de los nazis y que trataba de
escribir su propia historia, a salvo de las leyes internacionales que en
otros países europeos perseguían la negación del Holocausto y la
apología del nazismo.
CEDADE vivió con el franquismo y aglutinó a otro sector de la
ultraderecha no tradicional, partidaria de una “revolución nacional” y
distanciada del ultracatolicismo y la nostalgia franquista, incluso a
menudo del ultranacionalismo español que caracterizó la dictadura,
preconizando una “Europa de las etnias” y ocupando la llamada “tercera
posición” (ni capitalismo ni comunismo) que le permitió sobrevivir al
caduco régimen. De hecho, hasta se escenificó una ruptura con la extrema
derecha tradicional, con quien no acababa de entenderse, y que se
concretó con las críticas a Blas Piñar por haber usado el término “nazi”
de forma despectiva. Piñar fue acusado desde CEDADE de ser “un elemento
más al servicio del sionismo” y dependiente “del capital judío
internacional”. Junto con CEDADE, en esta posición se encontraban
algunos grupos violentos de extrema derecha, otros falangistas y el
Partido Español Nacional Socialista (PENS), donde militaba, entre otros,
el policía torturador Luis Antonio González Pacheco, Billy El Niño,
imputado ahora en la causa argentina contra algunos criminales fascistas
españoles.
Ejemplar de la revista CEDADE
Pedro Varela, actual propietario de la Librería Europa de Barcelona,
uno de los mayores centros de difusión de literatura revisionista y
nacional-socialista, presidió CEDADE con tan sólo 17 años a finales de
los años 70 hasta poco antes de su disolución en 1993. Bajo su mandato,
la organización llegó a publicar hasta 12.000 ejemplares de su revista
cada mes, que eran distribuidos en varios idiomas por todo el mundo,
sorteando la censura y amparado por la legislación española, que todavía
no penalizaba la difusión de ideas genocidas ni la negación del
Holocausto. Así podemos ver un vídeo que todavía hoy circula por la red,
de Varela desfilando por Madrid en 1989 junto a un centenar de
seguidores celebrando el centenario del nacimiento de Hitler, o un stand
en la Feria del Libro de Barcelona el mismo año, con el nombre del
Führer de fondo. No se sabe a ciencia cierta de dónde obtenía los fondos
esta organización, pero se apuntó incluso a la financiación directa de
Arabia Saudí para la edición de propaganda antisemita en castellano y
árabe.
Este nazismo que se vestía de intelectual y cuya misión fue casi en
exclusiva la propaganda, empezaba a convivir con los nietos descarriados
del Reich, los recién llegados skinheads nazis, una moda que llegó con
varios años de retraso a España desde Europa occidental, y que ofrecía
otra manera de ser nazi, que no requería libros ni óperas wagnerianas y
que basaba su acción en la calle y en los estadios de futbol. En Madrid
se crearon las Bases Autónomas, y en Valencia, Acción Radical, ambos
grupos formados en su mayoría por jóvenes cabezas rapadas que
protagonizaron numerosos incidentes violentos y organizaron los primeros
conciertos neonazis en España. Fue entonces cuando la ultraderecha
española empezó a buscar en Europa, y no en su propio pasado franquista,
el espejo donde mirarse.
Leon Degrelle
Ante el creciente éxito de la extrema derecha en Europa y la
violencia neonazi cada vez más presente, el eurodiputado laborista
británico James Glyn Ford publicó en 1990 un informe para el Parlamento
Europeo sobre el racismo y la xenofobia en Europa, donde alertaba del importante papel que estaba desempeñando CEDADE, que con cerca de 1.500
miembros era considerado uno de los más prolíficos y nutridos grupos
nazis de la CE. En 1991, la superviviente de Auschwitz Violeta Friedman,
logró que se condenara a Leon Degrelle por haber atentado contra su
honor y el de las víctimas de los campos nazis, al afirmar en una
entrevista, entre otras cosas, que “si hay tantos judíos ahora, resulta
difícil creer que hayan salido tan vivos de los hornos crematorios”.
Esta sentencia, además, sentó doctrina constitucional y sirvió como
precedente para la reforma del Código Penal en 1995 que ya contemplaría
los delitos de provocación al odio y difusión de ideas genocidas.
El declive de la organización
Tras la publicación del informe Ford y otros hechos, como la persecución
y denuncia del Centro Simon Wiesenthal, que hicieron saltar las alarmas
sobre la impunidad del nazismo en España y la cada vez más visible
violencia de los cabezas rapadas nazis, CEDADE, que se encontraba casi
en bancarrota, empezaría su declive. Esta decadencia se vio acentuada
por las diferencias entre sus miembros y las acusaciones internas de
mala gestión y del negocio que para algunos de sus militantes se había
convertido, hasta anunciar su disolución en octubre de 1993.
Pedro Varela detenido
CEDADE se disolvió, pero la mayoría de sus miembros continuaron
ejerciendo de transmisores del nazismo, eso sí, esta vez ante un
contexto que exigía nuevas formas y que ya empezaba a ser hostil para la
libre difusión del ideario hitleriano. El primero en sufrir la reforma
del Código Penal fue Pedro Varela, condenado a siete meses de prisión en
1998 por apología del genocidio e incitación al odio racial por la
venta de propaganda y literatura nazi en su librería Europa de
Barcelona. Varela volvería a ser procesado en 2006 por editar más libros
racistas y antisemitas que justificaban el genocidio. Su
establecimiento, que nunca cerró pese a los constantes varapalos
judiciales, ha acogido numerosas conferencias de los más conocidos
negacionistas, así como de antiguos miembros del III Reich o del Ku Klux Klan. Varela entraría a finales de 2010 en prisión y saldría un año y
pocos meses después, convirtiéndose de nuevo en un mártir para la
ultraderecha, y recibiendo el apoyo incluso del representante del Vaticano en España, Renzo Fratini, quien remitió el caso al entonces
Papa Benedicto XVI, que aseguró “tenerlo presente en sus oraciones” y
haber mostrado interés por el caso en una de sus visitas a España. Más
todavía, el Tribunal de Estrasburgo condenó el pasado mes de marzo a España a indemnizar al librero nazi por irregularidades durante su
proceso que le llevó a la cárcel.
Respuesta de Renzo Fratini, representante del Vaticano en España.
Otros, como el que fuera secretario de CEDADE Christian Ruiz, se
aventuraban en la política de partidos neofascistas al estilo europeo,
primero con Democracia Nacional (DN) creado en 1995. Ruiz pasaría años
más tarde por los cursos de acción política que impartiría España2000,
otro de los partidos neofascistas surgidos con el afán modernizador que
desligara la nueva extrema derecha de la apolillada nostalgia
franquista.
Ramón Bau, uno de los fundadores de CEDADE y muy respetado dentro del
neonazismo español, seguiría la estela de CEDADE publicando todo tipo
de material pronazi y fundando organizaciones similares como el Círculo de Estudios Indoeuropeos (CEI). Bau no sucumbió al nuevo estilo
populista importado de Europa, con partidos que escondían sus simpatías
por las esvásticas con mucho esfuerzo, y se mantuvo fiel a su ideario.
Incluso criticó en una entrevista a los que en esta época ostentaban,
más que los viejos editores nazis, su pasión y fe en el nazismo, los
skinheads: “El movimiento skin ha sido una tremenda desgracia para el
nacional-socialismo. Ha convertido el nacional-socialismo en una bandera
para grupos de gamberros y beodos (…), ha ensuciado todo y costará
mucho limpiarlo”. Bau se desmarcaba de la violencia de esta tribu urbana
y preconizaba una vuelta a la formación espiritual e intelectual de los
nuevos nazis. A pesar de haber tratado de sortear la ley, Bau y otros
miembros del CEI fueron procesados y condenados a varios años de cárcel
por difundir ideas genocidas, contra los derechos y libertades, pero
tras recurrir al Tribunal Supremo resultarían absueltos, junto con otro
de los procesados, Juan Antonio Llopart, actual líder del partido
neofascista Movimiento Social Republicano (MSR), juzgado en este caso
por sus publicaciones de Ediciones Nueva República.
Material incautado tras la desarticulación del CEI
Tras la disolución del CEI, el testigo de CEDADE ha sido recogido por
otra organización muy similar. Se trata de Devenir Europeo, una nueva
marca del neonazismo español inscrita legalmente en el Registro Nacional
de Asociaciones del Ministerio del Interior y que se declara
abiertamente nacional-socialista, al mismo tiempo que declara en su
página web su “condena a toda apología de cualquier genocidio”. Esta
organización, donde aparece de nuevo Ramón Bau como colaborador, se dejó
ver en la última feria de venta e intercambio No Solo Militaria que se
celebró en la Casa de Campo de Madrid el pasado mes de agosto, que contó
con la participación del Ministerio de Defensa. Esta feria también
acogió un stand de la librería Europa y de la Asociación Cultural de
Amigos de Leon Degrelle, entre otros. En dicha feria, y con la excusa
del interés histórico y militar, se podían comprar enseres de víctimas
del Holocausto, como maletas de judíos deportados, o todo tipo de
simbología y merchandising nazi-fascista.
Logo de Devenir Europeo
Stand de Devenir Europeo en la feria No Solo Militaria en 2013
Los tentáculos de algunos exmiembros de CEDADE han llegado desde a la
universidad hasta el Partido Popular. La revista Interviú publicó en 2010 un reportaje sobre un curso de criminología en la Universidad
Complutense de Madrid impartido por quien fuera responsable de
relaciones exteriores de CEDADE, el periodista Jesús Palacios. Entre los
ponentes figuraba a su vez un antiguo militante fascista, Juan Antonio
Aguilar, ex miembro de Bases Autónomas y candidato en distintas
formaciones ultraderechistas como Falange Española o MSR. Por su parte,
Jesús Palacios regentaba la empresa Sarmata Asociados S. L. que, en
2006, realizó un documental para Telemadrid sobre el golpe de Estado de
1983. Por este trabajo, la productora cobró 89.900 euros. Su hermano,
Isidro Juan Palacios, también fue miembro de CEDADE, y ejerció de
secretario del camaleónico Jorge Vestrynge (quien también pasó por
CEDADE) cuando éste formaba parte de Alianza Popular (AP). Isidro Juan
fue responsable de la revista Punto y Coma y de la esotérica Más Allá, y
fue contratado por el PP de Castellón en varias ocasiones para impartir
cursos de oratoria a sus candidatos.
Hui, Dia Internacional de Commemoració en Memòria de les Víctimes del Holocaust, vull compartir les fotos que vaig fer l'any passat al camp d'extermini nazi d'Auschwitz-Birkenau (Polònia). Perquè la memòria és el millor antídot per no repetir els errors del passat. Així ho explicava Eli Wiesel, Premi Nobel de la Pau i supervivent d'Auschwitz:
"Estàvem convençuts que després d'Auschwitz , els pobles no cedirien al fanatisme , les nacions no sostindrien més guerres i que el racisme , l'antisemitisme i la humiliació social serien escombrades per sempre . No podíem imaginar que en el curs de les nostres vides seríem testimonis de més guerres, de noves hostilitats racials i que el nazisme despertaria en els cinc continents .
Però hem après certes lliçons.
Hem après a no ser neutrals en temps de crisi , perquè la neutralitat sempre ajuda l'agressor , no a la víctima . Hem après que el silenci no és mai la resposta . Hem après que l'oposat a l'amor no és l'odi, sinó la indiferència . I què és la Memòria sinó la resposta a la i contra la indiferència ?
Per tant permeteu-nos recordar per la seguretat de tots. La memòria pot ser la nostra única resposta, la nostra única esperança de salvar el món del càstig final."
Entrada al camp d'Auschwitz amb la inscripció "Arbeit Macht Frei" (El treball vos farà lliures).
Edificis on es realitzaven els experiments científics amb persones, on es torturava els presoners i on es cometien tota classe d'atrocitats i abusos.
Les dones també van ser víctimes d'experiments, sobretot d'esterilització.
El metge nazi Joseph Mengele realitzà nombrosos experiments amb els presoners. Les seues víctimes preferides eren els xiquets gitanos, als qui sotmetia a tortures aberrants que explicava al seu diari amb una naturalitat aterridora.
Els presoners polítics eren majoritàriament comunistes, socialistes, anarquistes i nacionalistes polonesos contraris a l'ocupació nazi. A Auschwitz eren torturats i els qui sobrevivien, afusellats al mur de la foto.
Poc es parla del genocidi comès contra el poble gitano, que va perdre el 80% de la seua població a Europa a mans dels nazis. Moltes de les fotos del pavelló dedicat als roma, mostren com molts d'aquests no portaven una vida nòmada i formaven part de les burgesies locals, estudiaven a les universitats o eren esportistes professionals. Alemanya no va reconèixer el genocidi nazi contra els roma fins l'any 1982. Per a aquest moment, la majoria dels roma que tindrien dret a la restitució sota la llei alemanya ja havien mort.
Birkenau, on arribaven els trens carregats de presoners on serien exterminats d'una manera industrial a les cambres de gas. Cada barracó albergava uns 400 presoners. Les condicions eren infrahumanes.
Els nazis van destruir la major part de les cambres de gas i dels crematoris abans de l'arribada de l'exèrcit soviètic.
Alguns presoners escrivien cartes als seus familiars i les llançaven a l'altra banda de les tanques per si algú les trobava i els hi feia arribar. Així fou. Alguns dels habitants del poble que s'acostaven als murs del camp les trobaven i es jugaven la vida fent-les arribar als seus destinataris. Són eixes històries que demostren com les guerres i les situacions extremes treuen el millor i el pitjor de l'ésser humà. A les fotos, algunes d'eixes cartes, i baix, alguns dels ciutadans polonesos, herois que van ser detinguts i internats al camp per ajudar a escapar alguns presoners i a fer arribar les cartes.
El museu ha recopilat les imatges que van prendre els soldats soviètics quan van alliberar el camp.
Una placa commemorativa dels jueus sefardites a Birkenau, escrita en ladí.
Auschwitz-Birkenau, febrer de 2013.
*Podeu fer servir les fotos lliurement sempre que citeu l'autor.